En el 2005 alrededor de 7 millones de personas murieron de cáncer y se diagnosticaron cerca de 11 millones de nuevos casos. El cáncer es dos veces más mortal que el SIDA. En realidad, un 12% del total de causas de muerte en el mundo se atribuye cada año al cáncer, porcentaje que supera al total de muertes debidas al SIDA, la tuberculosis y la malaria consideradas conjuntamente. En los países desarrollados, el cáncer es la primera causa de mortalidad precoz y según las cifras, es muy probable que la misma tendencia se presente en los países en desarrollo.
Cada vez se conoce mejor cómo prevenir y curar el cáncer; sin embargo también se hace palpable un aumento espectacular de los casos de cáncer y de las muertes por su causa. Con el fin de que la lucha contra el cáncer sea un éxito, ésta debe figurar en lugar prominente en los niveles más altos de la toma de decisiones. La autosatisfacción y la falta de acción de la comunidad internacional sólo contribuirá a más de 10 millones de muertes por año para el 2020.
En los países en desarrollo, de un 80 a un 90% de pacientes con cáncer sufren también de complicaciones clínicas avanzadas e incurables al momento del diagnóstico. Es absolutamente necesario el fomentar la transferencia de conocimientos entre los países desarrollados y aquellos cuyos recursos son limitados. Se hace necesario un foro periódico con el fin de difundir las mejores prácticas y las lecciones aprendidas sobre las estrategias de lucha contra el cáncer. Una investigación científica de calidad y políticas racionales con una sólida base de acciones eficaces, podrán ayudar a reducir la carga mundial del cáncer.
El cáncer no conoce fronteras. Esta enfermedad afecta no solamente la calidad de vida de los pacientes, sino también el bienestar psicosocial de familias enteras. Sus efectos pueden extenderse y crear una espiral descendiente con amplias implicaciones económicas. El cáncer puede ser causa de un gran trauma, a menudo irreversible, en los seres más vulnerables: niños de corta edad, adolescentes y personas que tienen la familia, incluyendo un paciente, a su cargo.
La lucha contra el cáncer ha llegado a un punto crucial. La Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), en estrecha colaboración con las redes de apoyo a los pacientes y supervivientes y las asociaciones nacionales de lucha contra el cáncer, goza de una situación privilegiada para reunir recursos y experiencia comunes con el fin de contener la propagación de esta enfermedad mortal.
¡Es hora de actuar! |